
Ciudadoriental.com
Santo Domingo.- El asesinato a balazos de dos personas en medio de protestas por los apagones en el barrio Capotillo esta semana, ha derivado en punzantes y comprometedoras denuncias de presuntas complicidades entre la Policía y narcotraficantes de ese sector.
La denuncia la hizo sin pelos en la lengua el dirigente comunitario Aristides Arroyo, junto a un grupo de actvistas populares en el mismo corazón de Capotillo, al general Brown, responsable del programa denominado Barrio Seguro.
Incluso, Arroyo, un veterano dirigente popular, se fue un poco más lejos y le dijo al general Brown que los policías bajo su mando denominados "Linces" y de puesto en capotillo integran una pandilla de ladrones, que asaltan a la gente seria.
Sin inmutarse, le dijo, además, que "los Linces" van hasta los puntos de ventas de drogas a cobrar peajes para permitirles operar sin ser estorbados.
."Esto se lo hemos dicho varias veces a Usted, directamente, pero Usted no ha hecho caso", le soltó Arroyo a Brown, así de sencillo.
Y vaya que la denuncia es grave. Gravísima.
Por eso, el general Brown reaccionó de inmediato negando que le hayan hecho esas denuncias.
-"Si hubiera sido así, usted sabe que yo habría actuado de inmediato", replicó Brown, quien empleó un tono de voz duro frente a un grupo de dirigentes populares que no tienen miedo por estar acostumbrados a convivir con la muerte, cuando son atacados por la policía, o cuando son atacados por los narcotraficantes.
Las revelaciones de los presuntos vinculos de narcos con los policías, y las alegadas delincuenciales de estos en el barrio Capotillo, las hizo Arroyo en momentos en que reclamaba tranquilidad para velar el cadáver de un lustrador de zapatos asesinado a balazos, supuestamente por la policía.
Son denuncias que hacen frecuentemente en muchos barrios las gentes de a pie, pero que pocas veces alguien se atreve a decirselo directamente, en la cara, y ante las cámaras a un general de la Policía, que ahora está comprometido a investigarla, si no quiere quedar mal parado ante en el barrio Capotillo, donde un sector lo adora y otro lo desprecia.
-"Tú eres de los nuestros Brown, no dejes que esos policías ladrones y narcotraficantes dañen tu trabajo", le dijo una mujer regordita al oficial.